La inteligencia artificial puede proponer código, diseños, análisis y decisiones.
La responsabilidad sigue perteneciendo a personas concretas.
Por eso, human-in-the-loop no significa colocar a alguien al final para presionar un botón de aprobación.
Significa diseñar puntos de control dentro del proceso:
Quién autoriza la información de entrada.
Quién valida que el resultado cumple la necesidad.
Quién aprueba el cambio antes de llevarlo a operación.
Y qué evidencia queda de cada decisión.
Sin responsables nombrados, la revisión humana es solamente una formalidad.
La IA acelera el trabajo.
El método conserva la trazabilidad.
El responsable sigue siendo humano.

